Badalona Dracs no consiguieron sumar un nuevo triunfo en competición europea a su extraordinario palmarés. Los campeones de la Liga Nacional cayeron ante los poderosos Viena Vikings (8-38), que en su visita a Badalona demostraron porqué son uno de los equipos más potentes del continente. Con varios títulos europeos en sus vitrinas, los austriacos impusieron su mayor potencial desde el principio del partido, sin dar opción a los badaloneses, que jugaron sin una de sus estrellas esta temporada, el receptor norteamericano Taylor Ekstrom. La competición sólo permite inscribir a dos “imports” y los badaloneses apostaron por alinear al QB Hunter Correll y al defensivo Terrell Woods.

A pesar del 8-38 final, Dracs dejaron buenas sensaciones, ya que nunca bajaron los brazos y pelearon en todo momento ante un rival físicamente superior. Tanto la línea ofensiva como la defensiva de Vikings dominaron el partido, un factor clave en el desenlace final. La secundaria de los austriacos, además, realizó un gran trabajo sobre los receptores badaloneses. Tras este resultado Dracs viajarán el 18 de mayo a Dinamarca para enfrentarse a los Triangle Razorbacks, el otro equipo de la División Central, pero ya sin opciones de clasificación. Viena Vikings, con su triunfo en Badalona, son los que pasan a la siguiente ronda como campeones de grupo, ya que anteriormente también habían derrotado a los Triangle Razorbacks por un marcador de 60-0.  

Tras el sorteo del “kickoff” inicial, con la presencia del presidente del Joventut de Badalona Juanan Morales, los Vikings tomaron rápidamente la iniciativa. En su primera serie ofensiva los austriacos ya inauguraron el marcador, con un TD de carrera del “quarterback” Austin Herink, y antes de cerrar el primer cuarto ampliaron su ventaja con un “field-goal” transformado por Maurice Wappl (0-10). Ya en el segundo parcial, un pase de Herink a Philipp Dubravec golpeó de nuevo a la defensa de Dracs (0-17), que a pesar de eso se recuperó forzando un “fumble” y devolviendo la posesión a su ataque. Los badaloneses cogieron impulso con esta jugada, pero cuando parecía que podían anotar su primer “touchdown” una intercepción a Hunter Correll frustró sus esperanzas. Los austriacos, de nuevo con la posesión del balón, no perdonaron y se marcharon al descanso con un claro 0-24, tras una buena acción terrestre de su “runningback”  Islaam Amadu.

En la reanudación llegaron los mejores minutos de Dracs, que tuvieron la primera oportunidad de anotar con un pase de Hunter Correll a Edu Morlans, sólo en la “end-zone”. El balón, sin embargo, se le escurrió de las manos cuando el “touchdown” parecía hecho. Los jugadores de Óscar Calatayud, a pesar de todo, no se desanimaron y siguieron peleando. Una jugada de engaño, al simular un intento de “field-goal”, les acercó de nuevo a la “end-zone”. Llegaron hasta la yarda 9, pero tras cuatro intentos tuvieron que ceder ante la defensiva austriaca. Los Vikings, por el contrario, no perdonaron al recuperar la posesión y de nuevo Islaam Amadu, con una espectacular carrera, puso el 0-31 en el marcador. Antes de cerrar el tercer cuarto los visitantes golpearon de nuevo, esta vez por el aire, para redondear su victoria con un gran pase de casi 70 yardas de Austin Herink a Maurice Wappl (0-38).

El partido ya estaba sentenciado, pero Dracs siguieron buscando con ahínco inaugurar su casillero. Un esfuerzo y una constancia que obtuvieron premio en los compases finales, con una gran jugada de engaño en la que Hunter Correll acabó anotando en funciones de receptor, a pase de Sergi Gonzalo. Los badaloneses, además, sumaron la conversión de dos puntos, conseguida por Javi Fernández, para cerrar el partido con buen sabor de boca a pesar de la superioridad exhibida por los austriacos.   

Fotos Joan Sancho