Zaragoza Hurricanes sumaron su segunda victoria consecutiva al derrotar a Gijón Mariners en un encuentro muy disputado (13-7). Una vez más los asturianos dejaron muy buenas sensaciones y tuvieron la oportunidad de lograr su primer triunfo, haciendo sufrir de lo lindo a los zaragozanos, pero otra vez se fueron de vacío. El talento ofensivo y la explosividad del corredor norteamericano Denzel Duchenne volvieron a ser determinantes para Hurricanes, que a pesar de cometer varias pérdidas de balón terminaron por llevarse el gato al agua. Los zaragozanos contaron para este partido con un nuevo fichaje, el “linebacker” Michael Hall, clave en el trabajo defensivo.

El equilibrio marcó la primera parte, que se cerró con un marcador de 6-0 para Hurricanes. Denzel Duchenne, con una espectacular carrera de unas 30 yardas, abrió la lata en el primer cuarto, pero a partir de aquí la defensa de Mariners, muy sólida, no se volvió a dejar sorprender. Los de Gijón tuvieron opciones de anotar, acercándose a la “end-zone” zaragozana, pero sin conseguir subir puntos al marcador ante la zaga de Hurricanes, también muy segura.

Los asturianos, tras el paso por los vestuarios, sí que estuvieron más certeros en la “red-zone” y un gran pase del QB Marcos Martínez, a Alejandro Herrero, igualó la contienda. Mariners, además, sí que convirtieron el punto extra, anotado por Pablo López, y se pusieron por delante (6-7). Sin embargo, Hurricanes volvieron a encontrar a Denzel Duchenne para salvar ese momento complicado y dar la vuelta al marcador. Recibiendo el “snap” directo, en funciones de QB, el “runningback” norteamericano volvió a dejar constancia de su velocidad para sentenciar definitivamente el encuentro (13-7). Mariners no bajaron los brazos y lo intentaron hasta el final, pero sin éxito.

Foto Vicente Cabello